9 encuentros quincenales
Un proceso de transformación cíclico, corporal y consciente.
Es un proceso para recordar y despertar.
El pulso de cada encuentro
Despertares que invocaremos durante el proceso
Y sobre todo:
la experiencia de haber atravesado un portal.
Lo que compartieron en la Master Class fue muy hermoso, necesario y profundamente sentido. Me quedé pensando en muchas cosas después… algo de todo eso siguió trabajando en mí.
Me sorprendió cómo lograron generar un espacio tan cuidado y sensible en un grupo tan diverso, incluso con personas que quizás se sumaban solo por un rato. Realmente fue impecable.
Me sentí muy escuchada. Y eso, hoy, es algo que necesito mucho… pero que no siempre puedo darme. Ese día venía corriendo de una cosa a otra, respondiendo a todo y a todos… y me di cuenta de cuánto me cuesta frenar y tener ese espacio para mí.
Por eso valoro tanto lo que ofrecen. Porque lo acercan, lo hacen posible, incluso en lo online, llevándolo al propio territorio de cada una.
Gracias por lo que brindaron. Fue muy valioso, y se nota la calidad y el amor con el que lo hacen. No debe ser fácil.
Sigan con fuerza, porque realmente es necesario
Me uní a la Masterclass de Liderazgo Femenino por el profesionalismo y el amor con el que trabaja Kausay, que siempre fue una inspiración para mí. No lo dudé, me entregué desde el primer momento.
Y no imaginé —o tal vez sí— lo fuerte que podía ser la conexión entre mujeres a través de una pantalla. Fue un viaje único, un verdadero mimo para mí.
La clase me regaló ese puntito extra de paciencia y amor propio, y me recordó lo importante y valiosa que soy cuando conecto con mi espiritualidad
Para mí fue hermoso, súper lindo. Todo estuvo muy cuidado —incluso la música—, se sintió realmente impecable.
Yo estaba con mis hijas y no pude adentrarme del todo, ni tampoco tenía tanta disposición para mover el cuerpo o danzar… y aun así, pude conectar con lo que iba sintiendo en cada propuesta.
Eso fue lo más valioso: incluso en medio de lo cotidiano, el espacio llega. Te encuentra.
Tenía la expectativa de que no iba a estar tan integrado con mi danza, y me sorprendió. Fue un espacio muy amoroso, accesible y real